El sábado 25 de junio, Félix Díaz fue elegido representante de la comunidad La Primavera, por 610 votos contra 369 para Cristino Sanabria, candidato del gobernador formoseño Gildo Insfrán. Después de años de lucha, los qom podrán pelear por sus derechos dirigidos por un líder que no ha vacilado jamás en los reclamos, ni fue tentado por ningún espejito de color.
La Llegada
Llegamos a Formosa el viernes al mediodía, con una lluvia que anunciaba barro en La Primavera. A las seis de la tarde ya estábamos allí, éramos cuatro de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) La Matanza que fuimos en ese micro. Yo más bien acompañando, documentando, y colaborando en lo necesario.
La combi que une diferentes pueblitos nos dejó sobre el kilómetro 1340 de la ruta nacional 86; a unos 500 metros monte adentro, vive Félix Díaz con su familia. A un costado de la ruta está el puesto de gendarmería enviado por Nación para velar por la seguridad de la familia Díaz, amenazada desde los comienzos del conflicto. Fue una de los primeros pedidos durante la mesa de diálogo. A un kilómetro, siete meses atrás, mataban al qom Roberto López.
La casa de Félix es de troncos de palmeras, no tienen agua, allí no han llegado los beneficios que el Gobierno provincial reparte a través de Cristino Sanabria a los qom de La Primavera. En casa de Félix pasamos la noche distribuidos en carpas y aleros. Pero antes nos reunimos en Laguna Blanca, a unos 15 kilómetros de distancia, con los organismos de derechos humanos, miembros de la Defensoría del Pueblo de la Nación, y la Defensoría General. Nos contaron a los recién llegados que durante el día habían llevado a cabo la capacitación técnica a miembros de la comunidad, junto a los funcionarios del Ministerio del Interior, responsables de todo el comicio.
Pasado un rato de reunión, entraron en el barcito tres hombres, sentándose en una mesa lindante a la nuestra.
Crónica in situ:
21:10- Hace un rato estamos reunidos en Laguna Blanca los organismos. Tres observadores de Insfrán llegaron minutos después.
De fondo suena Gilda. El volumen es medio. Antes de que entraran los observadores, llegó Adolfo (Pérez Esquivel) junto a Norita y Mirta, (madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora) y Mariana, abogada de Serpaj. Adolfo pidió que se baje el volumen para escuchar mejor (éramos 13, 14 personas) pero en seguida le dijeron que por precaución el volumen estaba medio. Igual se lo bajó un poco. Pero cuando llegaron estos tres que no dejan de mirarnos fijo y escucharnos fino, le pedimos al mozo que vuelva a subir la música.
Aquí son amos y señores invadidos por una horda de porteños que vinieron a apoyar la pateada de tablero que el pueblo QOM le está haciendo al gobierno formoseño.
El gobernador es tan dueño y amo de casa que no le importa mandar tres bufones a mirar de cerca a dos madres de Plaza de Mayo, al Nóbel de la Paz, a militantes funcionarios nacionales, hombres, mujeres. No importa, que importa, si soy “el Gildo”, dueño y amo de casa, que se note.
Regresamos a lo de Félix y comimos un guiso hecho por Amanda, su mujer. Y nos fuimos a dormir.

Félix Díaz junto a Pablo Pimentel y Juan Manuel Combi de APDH
Amanda, esposa de Félix
Día de la Elección
Por la mañana
Antes de que canten los gallos, despertadores ambulantes de la comunidad, nos levantamos. Eran las 5 de la mañana de una noche cerrada y fría. Alrededor de las 6 nos pasan a buscar por la ruta para ir al colegio que teníamos asignado, el 291 donde había dos mesas para votar –en la 308 las mesas eran tres-.
La votación comenzaba a las 8, un rato antes nos acreditamos como veedores. La puntillosa apertura de cada mesa llevó algunos minutos, de manera que los qom comenzaron a votar alrededor de las 8:30.
El predio fue custodiado permanentemente por Gendarmería. También los gendarmes estuvieron dentro del colegio, un centro de salud pequeño de planta baja, que hace de escuela mientra se termina de construir a unos pocos metros el edificio definitivo.
La concurrencia fue maravillosa. Sobre 1.256 inscriptos en el padrón, los votantes fueron 984. “Estoy muy contento con la participación de los jóvenes especialmente, y la mayoría de los integrantes de la comunidad, que es la primera vez que van a ejercer su derecho a sufragar y a elegir a su representante”, me contaba Félix Díaz durante una pequeñísima entrevista en su visita a la escuela 291, “esta elección es histórica para mi porque es la primera vez que el Gobierno Nacional viene como veedor, también las autoridades de los organismos de derechos humanos, Adolfo Pérez Esquivel, Nora Cortiñas, Pablo Pimentel, y la Defensoría General de la Nación, para mi es histórico y me hace muy feliz. A pesar de la presión todo está tranquilo, la gente es muy consciente y se siente muy feliz por participar”.

Votantes en la escuela 291
“El Durante”
Las colas se hacían cada vez más largas, la gente venía caminando, en motos, o en camionetas puestas a disposición del candidato oficial, Cristino Sanabria, que tenían la pegatina de “Gildo 2011-2015”. Recuerde, esta es mi casa, que se note.
Dos días antes de la elección, la APDH La Matanza y el Servicio de Paz y Justicia (Serpaj) dirigido por Pérez Esquivel, habían denunciado a tres intendentes locales que recorrieron la comunidad amenazando a sus integrantes de quitarles los beneficios sociales si no votaban a Cristino Sanabria. Es tan grande la impunidad que sienten, que uno de ellos se hizo presente en la escuela 291, ubicándose al final de una de las filas. Claro, ninguno de nosotros lo conocía, pero en seguida nos avisaron. Aprovechando la visita a la escuela del ministro de Gobierno formoseño, Jorge González, el presidente de la APDH La Matanza le comunicó la presencia del intendente denunciado que no hacía más que intimidar a los votantes, diciéndole a González que no debía estar allí después de lo sucedido, pero la respuesta de González fue: “Pimentel, si ya lo denunciaron”. Al rato se fue el intendente, más tarde se fue el ministro, que estuvo presente en ambas escuelas, declarando que la elección se estaba llevando “con absoluta normalidad”.
Y sí, exceptuando detalles en los que tuvimos que intervenir, la elección fue ideal. Nilda, la encargada de los comicios de la escuela 291, funcionaria del Ministerio del Interior, era una mujer que estuvo en los detalles. Charlando con ella le transmití lo que hace unos días escribía en el blog, aquello de “siendo el Gobierno Nacional quien propuso el método de voto secreto, deberán velar por la transparencia de los comicios y responder en caso de fraude” (recordemos que en 2008 las elecciones en La Primavera las ganó Félix Díaz y el gobierno provincial anuló la votación). Nilda me respondió que a ella el resultado no le importaba, que todo tenía que salir bien, que todo debía ser transparente. Y así fue. Claro que todos teníamos un favorito, como en cualquier elección, pero también decíamos que más allá de los resultados, el durante era fundamental, debíamos garantizar la transparencia, y como veedores, dar aviso de alguna situación extraña. Hubo una ocasión en que tuvimos que dar aviso de algo que no estaba bien, el orden de los encargados de la mesa dos se alteró, y el presidente de mesa no era quien estaba recibiendo los DNI. Entonces fuimos con otra veedora a comunicarle esto a Nilda, que inmediatamente fue y corrigió la situación. Cualquier detalle era crucial.
Me era imposible no pensar en “mirá si los comicios nacionales fueran así, no hubiéramos tenido década del ‘30”, inmediatamente volví a la realidad; lo que requiere una elección nacional es algo que escapa a cualquier control minucioso como fue el caso de La Primavera, donde estábamos ante dos escuelas y cinco mesas. Aún así, debíamos controlar.
Crónica in situ:
11:55- La participación es continua desde que comenzó la elección. Las dos filas son cada vez más largas.
Hay prioridad para ancianos, embarazadas y mujeres con niños. Los veedores debemos tener 8 ojos cada uno.
Ahora el clima es apenas más distendido, en primeras horas se cortaba con tijera. Todo muy hostil.
Y más tarde fue todo más distendido aún, incluso dentro de la tensión que emanaba la jornada electoral.
Gendarmería se portó muy bien, consultándonos hasta los detalles. Ayudaron en el orden de las dos filas, que por sugerencia nuestra, ningún miembro de ambos sectores debía acercarse a ellas, debido a que vimos cómo algunos punteros de Sanabria ejercían presión directa y en idioma qom, para que no entendiéramos, sobre los que estaban por votar.
Por primera vez en mi vida la presencia de uniformes me generaba confianza. Después de todo lo sucedido del 23 de noviembre a hoy, nada podía salir mal.
Lo inevitable y que el ministerio del Interior no podía controlar, fue la violación de la veda electoral por parte funcionarios provinciales, intendentes y punteros de la zona, que repartieron dinero, alimentos y colchones hasta el día anterior a la elección, ya con la veda electoral vigente.
Aún así, con todo el viento en contra, con un clientelismo galopante, la gente votó a consciencia. Por primera vez en la historia el aparato no ganó, triunfando la voluntad del pueblo.
Pero eso vino después.
Cerca del mediodía se largó a llover. Pensamos que eso interrumpiría la llegada de votantes, pero no, las filas siguieron creciendo. En la escuela 291 votaron 457 personas. En la 308, los votantes fueron 527. Casi el 80 por ciento del padrón.
Las maestras de la escuela prepararon empanadas y el ministerio del Interior preparó viandas para los encargados de las mesas y veedores. Pero Norita Cortiñas estaba preocupada hasta por la comida de los gendarmes, de los chicos. Mientras comíamos unos sánguches, les preguntaba a los gendarmes si habían comido, y les ofrecía parte de su sánguche a los chicos que se acercaban. Norita está en todas, dicen por ahí. Y es cierto.
Adolfo Pérez Esquivel estuvo junto a Mirta Baravalle en la escuela 308, en el mismo rol que nosotros. Allí estuve un rato cortito, pero supe que la presencia de punteros de la Provincia fue mayor. En las afueras había más gente, porque es la escuela que está en el centro de la comunidad, al lado del CIC (Centro Integral Comunitario). También había más prensa, más camionetas de la provincia, y más qom que se quedaban a la espera de los resultados. El escrutinio sería allí.
Cierre de mesas
A las 4 de la tarde, horario estipulado para el cierre de los comicios, en la escuela 291 comenzamos a cerrar la mesa dos. Tal como horas más temprano, el cierre también fue algo observado por todos los veedores y responsables de mesa. Cerrada la urna, que en ese momento era el objeto más preciado de todo Formosa, fue llevada al camión de Gendarmería para ser trasladada a la escuela 308. Fiscales, veedores, presidente de mesa, y Pablo Pimentel –como representante de organismo de Derechos Humanos-, subieron al enorme camión. Ese era un momento importante, no podían perderse de vista las urnas.
Unos 15 minutos más tarde sucedía lo mismo con la urna restante. Allí la presidenta de mesa era la directora del colegio, quien a la hora de trasladar la urna hasta el camión intentó llevarla ella, pero Norita Cortiñas –también como representante de organismo de Derechos Humanos- hizo lo suyo. “¿Me dejás llevar la urna?”, preguntó. Claro. Y Norita iba feliz, caminando hacia el camión, abrazada a la caja que contenía una parte de la decisión de la comunidad qom. Antes de subir la esperaban varias cámaras de fotos, y Norita habló, me acuerdo que lo último que dijo fue “más allá de los resultados, hoy ganamos todos”. Y subió al camión, ayudada por gendarmes.

Nora Cortiñas, urna en manos, camino al escrutinio
Esa imagen era muy fuerte y simbólica. En la enorme caja del camión iban titulares de organismos de derechos humanos, militantes, y gendarmes, con dos urnas que representaban más que unos votos, que contenían, más bien, la derrota del aparato.
El camión arrancó y atrás fuimos todos los demás. El recorrido era de 3 Km. hasta llegar a la escuela 308.
Allí la calle estaba repleta. Ni bien bajamos de la camionetita que manejaba uno de los funcionarios de Defensoría del Pueblo de Nación, un muchacho parado en la caja de una 4 por 4 con la pegatina de “Gildo 2011-2015” nos filmaba con ojo filoso. Nosotros fuimos observados de manera permanente hasta el último día. Están en nuestra casa, no se olviden.
Minutos después llegó el camión con las urnas. Al abrirse la puerta comenzaron a bajar las personas urnas en mano, vitoreadas por un enorme grupo de qompi, militantes, funcionarios, los chicos del acampe que ya, votación finalizada, habían desplegado las whipalas. También estaban los punteros montados en las 4 por 4.
La espera se hizo larga. En el medio, nos enteremos que Cristina había anunciado el vicepresidente, se oían comentarios, pero los ojos estaban puestos en el portón de entrada a la escuela. Cerca de las 20, ya de noche, fue cuando salieron quienes llevaron a cabo el escrutinio. Patricio Golar, del Ministerio del Interior, leyó los resultados:
“En el día de la fecha, siendo las 19.30 horas, estando presentes los miembros de la Junta Electoral, Sres: Laureano Sanagachi, DNI: 20.935.749; Oscar Camachi, DNI: 25.326.822; Diego Morales, DNI 22.887.767, Rodrigo Vera, DNI: 29.641.122 y Patricio Golar, DNI 27.885.407 y habiéndose llevado a cabo el escrutinio definitivo de la Asamblea Eleccionaria, el mismo arroja los siguientes resultados: Félix Díaz, 610 votos, Cristino Sanabria, 369.”
“¡Vamos Carajo!” Gritos. El festejo fue inmediato. Lloraban los qompi, lloraban los militantes. Lorena Cardín, la antropóloga que acompaña a la comunidad desde hace diez años, corrió emocionada a contarle a Félix, que estaba en la casa del cuñado a unos pocos metros del colegio.
Fue un momento de infinita alegría. Todos nos abrazábamos con todos.
Y después, a saludar a Félix, que enseguida se encontró rodeado de muchísima gente. "Esta victoria es una victoria de la Comunidad Qom y se la dedico a todos los ancianos, niños, jóvenes, madres y a todos los que dieron su vida y derramaron su sangre por esta tierra y el honor. Se la dedico a Roberto López." Expresó, emocionado, el flamante representante qom.
¿Qué ganó Félix Díaz?
Había triunfado Félix, “los colchones no alcanzaron, Insfrán”, escuché decir a algunos de los presentes. Y es cierto. Por primera vez en la historia del país, una comunidad originaria elegía de manera transparente a su representante. Por primera vez floreció la consciencia. Recibieron los colchones, los alimentos, porque la necesidad es real, pero en el cuarto oscuro ejercieron la libertad de elegir. Y eso no pasa todos los días. Vencieron el miedo. Y Félix no le ganó a Sanabria, eso lo sabíamos todos, Félix le ganó a Gildo Insfrán.
La noticia es más grande de lo que parece. Félix Díaz es un líder y referente para diferentes comunidades originarias, que estuvieron presentes el sábado, como los wichí. La verdadera lucha por la tierra y los derechos comienza ahora, desde la Asociación Civil podrá pelear por las tierras que el Gobierno Provincial, la familia Celía y Parques Nacionales les han sacado. Aquella Asociación Civil que hasta el sábado era dirigida por Cristino Sanabria, quien responde a Insfrán. Él mismo lo dijo en ocasión de la asamblea del 22 de mayo que decidió reelegir representante, “yo no voy a ir porque espero órdenes del Gobernador”. Resulta muy extraño pensar que el abuelo de este hombre, Trifón Sanabria, se vino solo en 1940 a Buenos Aires a pelear por sus tierras, regresando victorioso. Hoy su nieto las entrega a cambio de los siempre espejitos de colores. Camionetas, alimentos, casas de material para él y su sector.
Sanabria ya no dirige nada. Ahora lo hace Félix Díaz, quien demostró una y mil veces la fortaleza y la decisión de no ceder en la entrega de ninguno de sus derechos, lo que implica la tierra. El Gobierno Provincial deberá resolver y devolver la tierra, anulando la venta a la familia Celía, y suspendiendo la construcción de la Universidad de Formosa, en tierra qom.
Como tan grande es la noticia, casi nadie la cubrió. O sí, pero mal, como la agencia Télam que aseguró: “Félix Díaz fue elegido como representante de la comunidad Qom para la mesa de diálogo”. Y yo no creo en tremendo error. Los demás medios levantaron la noticia de allí, aseveración falaz. Y como tan grande es la noticia, el juez que tiene la causa por la represión del 23 de noviembre, Dr. Gabriel Garzón, convocó a los organismos de derechos humanos y abogados a una reunión para el domingo a las 9 de la mañana en el Juzgado de Clorinda, sí, domingo. Fue lo último que hicimos antes del regreso a Buenos Aires. Un regreso satisfecho de lo que significa el final de un tramo recorrido en el camino, un camino que continúa con más fuerza, y que seguiremos andando.
Esta es la crónica de quien allí estuvo como periodista, pero antes como parte de una causa que considera justa. Ninguna de mis palabras son objetivas, quedará en usted confiar en estos ojos, que vieron lo que aquí les he narrado.
Paula Pimentel